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Ironmen

Completar 3.800 metros a nado en mar abierto, rodar 180 km. En bicicleta y terminar los 42,2 km. de una maratón en la misma prueba y durante casi doce horas de esfuerzo "está al alcance de cualquiera y tan sólo es cuestión de constancia en los entrenamientos
de preparación y saber llevar los malos momentos que te pueden llegar", relata Carlos López de Sosoaga, practicante habitual de este tipo de pruebas. Junto a Javier Celaya e Ignacio Escribano componen el terceto de "atletas de hierro" que disfruta con el particular estilo de vida que envuelve a estos deportistas. Ironman es una franquicia que tiene registrada la marca que organiza estos triatlones de grandes distancias, llamados Ironman, en un circuito con pruebas repartidas por todos los rincones del mundo. Carlos disputó el Campeonato del Mundo Ironman 2001 en Fredericia (Dinamarca), Ignacio tomó parte en
la única prueba Ironman que tiene lugar en España (Lanzarote) y Javier Celaya hace dos años también tuvo su contacto con esta especialidad en la isla canaria.
¿Os consideráis atletas de hierro por competir en esta modalidad?
Carlos López de Sosoaga: En absoluto. Competir en esta prueba y lograr terminarla es una cuestión de reto personal y de demostrarse a uno mismo hasta donde puede llegar. Generalmente los practicantes de Ironman se han formado en una de las tres especialidades y con el tiempo se plantean tomar parte en una disciplina de gran fondo como puede ser esta. Somos deportistas normales que con mucha dedicación y entrenamiento nos enfrentamos a las grandes distancias. Javier Celaya: Al final todo se reduce a una cuestión de cabezonería y ser muy tercos a la hora de plantarse en la línea de salida y saber lo que tienes por delante. Cuandollevas mucho tiempo entrenando te cuestionas si serás capaz de terminar la prueba y luego todo es cuestión de saber aguantar en la prueba, sabiendo cuáles
son tus límites y con el único reto de terminar y tomárselo con calma.
¿No tiene que ser fácil plantearse la participación en una prueba que van a ser casi doce horas de esfuerzo?
Ignacio Escribano: En las pruebas de Ironman tan importante o más que la resistencia física es la fortaleza mental de cada deportista para sobrellevar los momentos que, lógicamente, te van a llegar durante tantas horas. Eso es algo que se aprende en los entrenamientos y a lo que te vas adaptando y mentalizando. En un esfuerzo tan prolongado en el tiempo vives un montón de sensaciones diferentes y de repente te puedes encontrar en un estado fenomenal
o sentir que las piernas no te funcionan. Es en esos momentos cuando hay que sacar la fortaleza mental para sobreponerse y seguir adelante.
Reunir tres especialidades como natación, ciclismo y atletismo acarreará bastantes problemas de lesiones. ¿Tenéisun riesgo mayor de sufrir algún percance?
C. L. S: Aunque pueda parecer lo contrario sufrimos menos problemas que en cualquier otra modalidad porque no forzamos las articulaciones, aunque si están sometidas a un fuerte desgaste. El Ironman es una prueba aeróbica donde no se llega al umbral máximo de pulsaciones, sino que se va a un ritmo menor, porque hay tres competiciones. El índice de lesiones es menor que una persona que, por ejemplo, juegue a Squash dos veces por semana. Con esas dos palizas sometes al cuerpo a unos esfuerzos terribles y mucho más peligrosos. En nuestro caso, si nos surge algún problema no paramos de manera total
de entrenar porque siempre podremos practicar alguna de las tres especialidades.
¿Cuál es el lado más duro del Ironman?
J. C: Las horas y días de entrenamiento que te exige. Es duro tener que entrenar durante tantos días y un buen número de horas que te resta de estar con tu familia. No todo el mundo vale para coger una lluviosa tarde de invierno y ponerse a correr durante más de una hora. Sin embargo esa constancia y fortaleza son luego las llaves del éxito para completar una prueba. I. E: Somos gente que nos gusta el deporte y a pesar de todo con el paso del tiempo ves el tiempo que le dedicas. Es una modalidad muy absorbente y no hay que obsesionarse con ella. Te terminas implicando mucho con la preparación y el entrenamiento, pero hay que saber marcar los terrenos cuando entrenas para la competición
y cuando estás en tu actividad diaria.