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Larraitz Urrestilla

Larraitz Urrestilla
Movimiento con atención

Gure barnean eta gure inguruan orain gertatzen ari denaz jabetzeko arretarekin egoteko energia da kontzientzia oso. Nahita arreta, epaitu gabe objetu batean (gorputza, emozioa, pentsamentua) jartzean datza bere praktika. Asko dira kontzientzia oso-ren praktikak eskeintzen dizkigun onurak, besteak-beste: estresa murriztu, harreman lasaiak eta eraginkorrak izateko trebetasuna, ongizatea, arreta, eta portaera baikorra haunditu, hala nola, adimen emozionala garatu. Gure kirolaren emaitzak edo gure praktika hobetzeko bide egokia izan daiteke.

Somos cuerpo, emoción y lenguaje en relación coherente, de modo que las acciones en cualquiera de estos dominios impacta en los otros dos; así, nuestros pensamientos impactan en nuestro cuerpo y en las emociones que sentimos, el estado de nuestro cuerpo influye en nuestras emociones y pensamientos y nuestras emociones guardan relación directa con nuestro estado físico y mental. En nuestras manos está convertir este círculo en virtuoso. ¿Cómo hacerlo? Podemos entrenar nuestra mente para poder tomar la dirección correcta hacia nuestros objetivos. Para ello basta con desarrollar la atención o la conciencia plenas –mindfulness-, la capacidad de la mente para estar presente momento a momento a pensamientos, emociones y sensaciones corporales aceptándolos sin juzgar.

En el contexto deportivo el entrenamiento en conciencia plena puede ser de gran ayuda para vencer obstáculos mentales, así como para aumentar el rendimiento en competición, ya que permite aumentar la concentración y no distraerte por algo que no sea el acto que estás realizando en ese preciso momento.

Con la práctica de la atención o conciencia plena logramos: fusionar cuerpo y mente, mantener una concentración profunda, regular las emociones, aumentar la autoconfianza, tener conciencia del momento presente, conocerse profundamente, desarrollar percepción de no esfuerzo, producir sensaciones de relajación y mejorar el rendimiento.

Si practicas algún deporte, quizá hayas corrido alguna vez ahora que está de moda el ‘running’, seguramente te hayas enfrentado al dilema de qué hacer con la mente mientras corres; ¿me concentro en la música?, ¿en los pensamientos que se suceden? Si al practicar deporte lo hacemos con una mente errante, que va de un pensamiento a otro, es probable que se ponga en marcha un mecanismo de ansiedad pues la tendencia de la mente es de poner el foco en lo que tenemos por hacer, resolver, etc. ello implica un cansancio mayor, debido a que se activan mecanismos de respuesta a situaciones de estrés con lo que perdemos recursos para la práctica del deporte en ese momento.

La atención o conciencia plena nos enseña a relacionarnos con distintos aspectos del acto del ‘running’ o cualquier otra práctica deportiva: la respiración, los movimientos del cuerpo, los sonidos, olores y sensaciones que llegan del entorno, y así dejar pasar aquello que llega a nuestra mente, incluso el cansancio y el dolor físico -si éste no está asociado a una lesión o problema corporal en ciernes. Todo ello se traduce en un mayor rendimiento y disfrute de la práctica de deporte.

El entrenamiento con atención es aconsejable tanto para quienes practican deporte como para entrenadoras/es y monitoras/es, pues el aumento de la presencia permite darse cuenta de lo que ocurre lo que posibilita hacerse cargo de ello. Por ejemplo, cuando un participante en un grupo de yoga, pilates o cualquier otra actividad está realizando un movimiento de una forma inadecuada una profesora con atención plena se dará cuenta y guiará al participante, sin juzgarlo, para que pueda realizar el ejercicio adecuadamente, lo que repercutirá en un mejor resultado de la actividad para el participante y un aumento en la confianza del grupo en su profesora.

Si pensamos en los deportes de equipo, la práctica de la atención es más que recomendable ya que se desarrollan capacidades como la aceptación, la amabilidad, la confianza, la paciencia, la conexión emocional, etc. lo que puede resultar clave a la hora de llegar a ser un equipo de alto rendimiento.

Según un estudio de la U. California, Berkeley, los dos principales hábitos que nos ayudan a cultivar la felicidad son la atención, los estudios indican que la práctica de la conciencia plena mejora el bienestar y el sistema inmune, además de reducir la ansiedad y la hostilidad; y el cuidado y movimiento, hacer ejercicio de forma regular aumenta la autoestima, reduce la ansiedad y el estrés.

Lo que queremos proponer desde estas líneas es la práctica de deporte con conciencia plena, lo que aumentará los beneficios de ambas prácticas al fusionarlas.

Existen dos formas de desarrollar el ‘músculo de la atención’: la práctica formal, se realiza mediante ejercicios de meditación que pueden realizarse tumbados, sentados o en movimiento, caminando o mediante yoga-ligero. Y la práctica informal, se lleva a cabo aplicando la conciencia plena a actividades rutinarias como cuando nos duchamos, conducimos o comemos.


Larraitz Urrestilla
Coach, especialista en ‘Mindfulness’