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Iñigo Arrieta

Iñigo Arrieta
“Gracias a la pala he aprendido muchos valores como deportista y como persona”

Iñigo Arrieta kirol grinaren adibide garbia da. Kirolarien familia batean jaioa, 33 urte dituela bere bizitzaren erdia eman du palan jokatzen. Lehengusuarekin hasi zen, hamar urterekin, eta Espainiako txapelduna izan da hainbat modalitatetan.

Iñigo Arrieta es un ejemplo de pasión por el deporte. Nacido en el seno de una familia de deportistas, a sus 33 años la pala sigue ocupando buena parte de su tiempo. Empezó jugando como zaguero junto a su primo aunque actualmente, acompañado de Iván Temprano, ejerce de delantero. Ha sido campeón nacional en diversas ocasiones y modalidades, entre las que destaca el título logrado en trinquete en 2007.

- La pala no es un deporte mayoritario, ¿qué te llevó a decantarte por él?

Siempre he sido amante de todos los deportes y desde pequeño he jugado a fútbol-5, ya que en mi casa se ha vivido profundamente este mundo. Mi padre era aficionado también a la pala y a base de verle jugar en el frontón del Estadio, a los diez años me apunté a la escuela del Zidorra Pilota Taldea con mi primo. Al principio compaginamos la práctica de ambos deportes, aunque llegó un momento en el que el nivel de entrenamientos, partidos los fines de semana, etc. requería tomar una decisión en favor de la pala.

- ¿Requiere una especial preparación? ¿Cómo lo compaginas con tu vida diaria?

De pequeño exige tiempo y dedicación. Es necesario adquirir muchas habilidades técnicas pero no requiere más sacrificio que otros deportes. Ahora me resulta más difícil compaginarlo ya que mi vida personal ha cambiado mucho en los últimos años. Por razones familiares me trasladé a vivir fuera de Vitoria-Gasteiz y aunque siempre he tenido claro que no quería dejarlo, mis responsabilidades actuales hacen que cada vez sea más difícil continuar. Antes, por ejemplo, lo jugaba todo, incluso dos o tres partidos cada fin de semana, ahora selecciono mucho más en qué campeonatos participo.

- ¿Qué cualidades dirías que son necesarias para practicar este deporte?

Lo más necesario es la constancia. Yo he sido siempre físicamente menos capacitado que otros compañeros, bajito, delgado, pero quizá me hayan hecho mejorar otras cualidades que otros no han sabido mantener. La técnica es muy importante, más allá de la fuerza, y ésta sólo se consigue mediante el entrenamiento constante. Actualmente es mucho más difícil encontrar jóvenes que con 16, 17 o 18 años mantengan una gran afición por la práctica deportiva.

Yo, además, he tenido la suerte de encontrarme con un grupo pequeño con el que hemos entrenado a diario, lo que nos ha posibilitado prepararnos adecuadamente durante los años de formación y poder así seguir transmitiendo hoy en día esas habilidades en el frontón.

- ¿Lo recomendarías a los jóvenes?

Sin duda. Personalmente la pala me ha dado muchas cosas buenas, he aprendido multitud de valores y no sólo como deportista, también como persona. Además, lo recomendaría porque no es excesivamente exigente y en él se pueden encontrar aspectos muy positivos para la vida diaria.

- ¿Cuál ha sido el mejor momento vivido en tu experiencia deportiva?

Son muchos pero si tengo que destacar uno me quedaría con el momento en que, en 1996, mi primo y yo nos proclamamos campeones de España. Los dos habíamos empezado juntos, habíamos crecido juntos en la pala y representando a Araba/Álava conseguimos, contra todo pronóstico, hacernos con el título ante la pareja teóricamente más fuerte.

Esto, además, nos llevó a un segundo momento muy especial. Al año siguiente, fuimos convocados por la selección española Sub-22 para jugar un campeonato mundial. Fue una experiencia muy bonita aunque yo no llegué a debutar en el torneo.

- ¿Y el peor?

Hubo una segunda ocasión en la que fui pre-seleccionado para participar en la Copa del Mundo, en 2008. Una experiencia a priori positiva que se tornó en negativa cuando no acabé formando parte del equipo nacional definitivo. Me dolió especialmente porque creo que estaba en el mejor momento en cuanto a preparación y sentía que era mi oportunidad. Reconozco que tengo una espina clavada por no haber podido jugar ese campeonato, sé que el momento ya ha pasado y que nunca lo conseguiré. Ahora mis prioridades son otras y no me plantearía esta posibilidad.

- ¿Cómo ves el nivel de la pala alavesa?

El nivel es bueno, competimos con otras provincias más fuertes como Bizkaia y Navarra y en el Campeonato de Euskadi senior por federaciones, por ejemplo, hemos llegado a varias finales. En categorías inferiores se perciben mayores carencias y otras provincias nos están superando. Es preocupante que a día de hoy los que representamos a Araba/Álava somos, salvo algunas excepciones, mayores de 30 años. Hay muy pocos chavales que permitan ver un futuro esperanzador.

- Un deportista a quien tendrías como ejemplo…

Hay una persona fundamental para mí, ha sido mi entrenador desde que era muy pequeño, compañero todavía en la actualidad y una de las personas más importantes de mi vida como pelotari. Si en alguien me podría fijar, ese es Tomás Lacalle, lo que él ha transmitido y transmite en este mundo ha sido realmente importante para la pala alavesa.

- Eres asiduo al Estadio ¿qué instalaciones utilizas más?

He sido socio desde los tres años y se puede decir que mis hermanos y yo nos hemos criado y crecido en el Estadio. Aquí echamos raíces, pasábamos los fines de semana con mis padres y teníamos la cuadrilla. Obviamente el frontón es el lugar más importante y en el que más horas he pasado. Ahora vivo fuera y el tiempo del que dispongo para pasarme por aquí es menor aunque por supuesto que sigo viniendo, por lo menos a disputar partidos.

PERFIL:

Rincón favorito de Vitoria-Gasteiz: Judimendi, mi barrio de siempre

Playa o montaña: Playa

Una película: Una de cine español

Comida y bebida preferida: Pasta y cualquier refresco

Una manía en el deporte: Siempre llevo el gerriko metido en el bolsillo

Una virtud: La constancia

Un defecto: Soy un poco cabezota

Otros deportes que practiques: Frontenis, pádel