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Jordi Niñerola

Muévete durante las fiestas

Cada año, cuando llegan estas fechas, empezamos a disfrutar del ambiente navideño. Estamos deseando que llegue la Navidad para romper con esa rutina monótona y tomarnos un descanso que nos tenemos merecido. Está comprobado de forma empírica que este descanso también acerrea cierta dosis de sedentarismo. ¿Qué puede suceder antes, durante y después de estas fechas que afecte a nuestra conducta activa? Según algunos estudios, las principales barreras que tiene la gente para hacer actividad física son las siguientes:
1. Ansiedad Física Social: Vergüenza o pudor de mostrar el cuerpo en público ya que puede ser objeto de burlas o críticas, especialmente por el sobrepeso.
2. Condición Física: Condición física pobre, que dificulta e incluso hace dolorosa la practica de actividad física.
3. Organización: Problemas derivados de la organización y administración del tiempo.
4. Falta de Motivación: Razones intrínsecas de tipo personal, como pereza o falta de voluntad.
Considerando lo especial de estas fechas debemos buscar soluciones para que estas barreras no terminen afectando a la continuidad en nuestra conducta activa. Es evidente que nuestra cultura da gran importancia a los festejos y a las comidas navideñas en las que deseamos participar, y que están caracterizadas por ingerir grandes cantidades de calorías y de alcohol, lo que nos hace ganar unos kilos de más y variar nuestra imagen corporal. Este aspecto, debe dejar de ser una barrera clásica para no hacer actividad física después de las fiestas, para convertirse en un motivo para realizar actividad física antes de las mismas. ¿Que mejor remedio para evitar los excesos que antes, durante y después de las fiestas realizar actividad física de forma saludable? Deterioro de la condición física, también puede ser una barrera que aparece después de las fiestas, ya que hemos abandonado nuestra actividad y hemos perdido forma física. Esto es peligroso, ya que puede ser la antesala de un círculo vicioso que nos lleve al abandono, pues será difícil recuperar aquella forma física que tanto nos había costado conseguir. La mejor manera de evitarlo, es planificar con anterioridad aquellos ejercicios que sean más agradables de realizar durante una época de relax como las fiestas, y que conlleven un mantenimiento de nuestra condición física. La desorganización puede ser la barrera previa a las fiestas que más influye en nuestra conducta. La Navidad siempre conlleva un sinfín de actos, celebraciones y largas dosis de colas en hipermercados y grandes almacenes, pero debemos tener una cosa clara: La práctica de actividad física, aparte de una actividad saludable, debe estar incluida dentro de nuestro tiempo libre y de nuestras actividades de ocio. No se trata de dejar de hacer las compras de Navidad, sino de encontrar el momento en nuestro tiempo de ocio que nos permita combinar ambas cosas, y quizás de renunciar a aquellas actividades de ocio en las que una interrupción no supone una pérdida o un retroceso. Por ejemplo, nuestra salud no cambiará por no
ir al cine, y en cambio sí por realizar menos actividad física. La falta de motivación también es un tema clave para la continuidad en la actividad física, especialmente si tenemos vacaciones durante las fiestas. Al principio hemos hablado de la importancia de romper la rutina cuando tenemos unos días de vacaciones, y quizás esto también debe aplicarse a la actividad física. En vez de hacer los mismos ejercicios a la misma hora, puede ser bueno que en estos días realicemos aquellos partidos de tenis, pelota o fútbol que hace tanto tiempo que queríamos hacer con los amigos; probar aquellas instalaciones que no solemos utilizar por falta de tiempo o variar nuestra hora de ir al gimnasio o al Estadio, de manera que podemos conocer otras personas y disfrutar de otros ambientes. En definitiva, si estamos en tiempo de fiestas, es bueno disfrutar de ellas, y qué mejor manera de hacerlo que realizando actividad física.