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Ana Santiso

Ana Santiso
“Ana, lo has conseguido, vamos a ir al Europeo”

Hamazazpi urterekin eta unibertsitatera salto egiteko prest, gasteiztar gazte honek gainezka dakar ia kasualitatez iritsi zen kirolarekiko pasioa. Azken hamabi hilabetean, Ana Santisok Espainiako txapelketan bigarren izatea lortu du; eta Europako eta munduko lehiaketetan, bere lehen parte-hartzeetan, brontzezko dominak. Halaber, kontatu digunez, karateak kirol-jarduera hutsa baino askoz gehiago eman dio.

A sus diecisiete años y a punto de dar el salto a la universidad, esta joven vitoriana desborda pasión por un deporte al que llegó casi por casualidad. Y es que en los últimos doce meses, Ana Santiso ha conseguido una segunda posición en el Campeonato de España y sendas medallas de bronce en sus primeras participaciones en una cita europea y en otra a nivel mundial. Según nos cuenta, además, el karate le ha aportado mucho más que una mera actividad deportiva.

De la gimnasia rítmica al karate, ¿cómo fue ese paso?

Fue gracias a una amiga hace siete años. Por una lesión importante que tengo en el tobillo tuve que dejar de practicar gimnasia rítmica y ella, que ya llevaba tiempo en esto del karate, me dijo que probase. Dio la casualidad de que el gimnasio estaba muy cerquita del cole, así que me animé a ir un par de días, me encantó y seguí hasta ahora, incluso aunque mi amiga lo dejara al año siguiente.

Una afición que se convirtió en algo más…

Sí, empecé como cualquier niña yendo a entrenar dos veces por semana, pasándolo bien, etc. Luego llegaron los primeros campeonatos y las/os entrenadoras/es vieron que se me daba bien. A partir de ahí ha sido todo trabajo de ellas/os, especialmente de Naroa Lezkano. Hemos pasado de entrenar 45 minutos dos días a la semana a, en época de competiciones, tres o cuatro horas diarias.

¿Es fácil compaginar este ritmo de entrenamiento con los estudios?

En Bachiller cuesta un poco, sobre todo en época de exámenes, pero en el gimnasio siempre nos dicen: “primero los estudios y luego ya a entrenar”. Eso lo tenemos muy claro quienes competimos, y si algún día debemos faltar porque tenemos que estudiar no pasa nada, se entiende. Aun así, procuro ir siempre porque el entrenamiento, después de toda la tarde estudiando, me ayuda a desconectar. Estudio y entreno mejor.

¿Qué cualidades crees que son necesarias para ser una buena karateka?

No creo que haya ninguna especial porque todas se pueden trabajar. Básicamente consiste en ponerle ganas y esforzarse. Eso sí, ayuda mucho el entorno. Reconozco que si no tuviéramos el ambiente que tenemos entre compañeras/os y entrenadoras/es no podría haber llegado a ningún sitio. Sin el equipo no eres nada.

¿Qué te ha aportado este deporte?

Sin ninguna duda una segunda familia que siempre ha estado ahí. Nunca me han fallado y he podido contar con ellas/os en algunos momentos muy duros que me ha tocado pasar. En un segundo plano diría que el karate enseña disciplina y respeto, características propias de este deporte.

¿Recuerdas algún momento de manera especial?

Recuerdo cuando al terminar el campeonato de España el año pasado en Zaragoza mi entrenadora vino y me dijo: “Ana, lo has conseguido, vamos a ir al Europeo”. Es algo que me llegó muy adentro. Otro también muy significativo se dio en el mundial. Me hice daño en el pie (cosas de tener una lesión de tobillo) y no habría salido a competir en la final de no ser por mis compañeras/os y entrenadoras/es. Ellas/os me animaron hasta que me decidí a salir y el resultado, la verdad, mereció la pena.

Y de cara al futuro…

En octubre tengo un nuevo campeonato de Europa en Portugal en mi último año junior. A ver qué tal lo hago porque luego empezaré a competir en senior y eso ya será otra aventura. En karate la experiencia hace mucho, y en categoría senior me encontraré con gente mucho mayor que yo y que lleva en esto toda la vida.

¿Recomendarías esta disciplina a las y los jóvenes?

Sí, lógicamente. Y es que no solo haces karate. Practicas también otras actividades que mejoran aspectos como la psicomotricidad (especialmente en niñas/os más pequeñas/os), y encuentras amigas/os con los que compartes mucho tiempo. Además, como entrenamos con gente de otros niveles, tú te sirves de las/os mayores para mejorar pero también enseñas a las/os más pequeñas/Os, es un rollo muy bueno.

¿Cómo ves el nivel del karate en Araba/Álava?

No nos podemos quejar. Aquí hay varios gimnasios, equipos muy buenos y el nivel es alto en las dos modalidades de competición, al punto y al ko, en la que yo compito (Kyokushin). Los otros dos competidores de mi gimnasio, por ejemplo, han sido campeones de Europa y del mundo varias veces. Si hablamos a nivel nacional, yo destacaría que en el Europeo en el que yo participé la primera plaza fue para otra chica española y en el mundial la segunda.

Como abonada al Estadio, ¿en qué rincones se te puede ver más a menudo?

En la piscina sin duda, en verano suelo venir mucho. En invierno aprovecho más el aula de estudio sobre todo para hacer trabajos, es un espacio muy cómodo.


Un lugar de Vitoria-Gasteiz: las campas de Armentia
Playa o montaña: playa
Un libro: ‘Martes con mi viejo profesor’, de Mitch Albom
Una película: ‘El niño con el pijama de rayas’, de Mark Herman
Un/a deportista al que admiras: Rafa Nadal y Alberto Contador
Un deporte como espectadora: el tenis
Tu mayor virtud: la constancia
Redes sociales: ana_santiso (Instagram)