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Juan Geijo y Miguel Larraga

Juan Geijo y Miguel Larraga
En el swimrun lo malo se divide entre dos pero lo bueno se multiplica por dos

Cómo correr por el monte vestido con el neopreno o nadar con las zapatillas puestas fue una de las incógnitas que llevó a Juan Geijo y Miguel Larraga a iniciarse en un deporte tan poco conocido como el swimrun. Y es que en esta disciplina los participantes deben portar el mismo material (además del ya citado, gorro de baño, gafas, silbato y una pequeña boya opcional) desde la salida hasta la meta cruzando lagos, recorriendo caminos, atravesando bosques o trepando rocas. En apenas tres años han logrado participar en un campeonato del mundo partiendo del disfrute como único objetivo.

¿Cómo describiríais el swimrun?

Juan: Lo principal es que es un deporte que se practica por parejas y consiste en correr, nadar, correr, nadar… tratando de ir de un punto a otro por el camino más corto, en plena naturaleza. Cada día es diferente y eso lo hace muy divertido.
Miguel: No es solo un deporte, es una experiencia, una aventura que disfrutas con un/a amigo/a, en la que lo malo se divide entre dos pero lo bueno se multiplica por dos.

¿En qué consiste una prueba de competición?

J: El campeonato del mundo consta de 65 km corriendo y otros 10 a nado en aguas del Báltico pero las pruebas convencionales pueden ser de cualquier distancia.
M: De inicio puede parecer una barbaridad. Pero cuando se van intercalando en segmentos cortos te das cuenta de que 1+1 en esto no son dos.

¿Y cómo dos vitorianos se inician en el swimrun?

J: En un viaje de trabajo Miguel leyó un reportaje sobre el campeonato del mundo de Estocolmo y nos lo propuso a cuatro amigos en una cena como actividad para hacer por nuestra cuenta. De allí surgió una quedada de quince personas en el pantano. Era un tres de enero, con el agua a ocho grados, pero lo pasamos genial.
M: Fue algo totalmente improvisado. Un ‘puede ser algo chulo’ y, una vez en faena, descubrimos que no era un deporte enlatado, corriendo por aquí y nadando por allá podíamos disfrutar como no nos hubiésemos imaginado. Lo podíamos practicar siempre que quisiéramos y aquí teníamos la suerte de tener un lago maravilloso y un entorno impresionante.

Y de ahí a ser pioneros en la organización de pruebas

J: Al empezar a practicar y disfrutarlo y comprobar que Vitoria-Gasteiz Y Araba/Álava tenían esas grandes posibilidades no podíamos guardárnoslo sólo para nosotros. Lo conocimos por accidente, lo probamos y nos gustó. ¿Por qué no íbamos a intentar que lo conociese más gente? Y entre los cinco amigos de aquella cena organizamos la primera ‘Epic Landus’, la segunda prueba que se hacía en territorio nacional.
M: Ahora, además, tres o cuatro veces al año organizamos ‘DemoDays’ en el Club Náutico Aldayeta para que la gente pueda probar en un pequeño recorrido de unos 12 km.

Tampoco todos los días se disputa un campeonato del mundo

M: Otra casualidad. Nos fuimos apuntando a carreras que salían por ahí. En mayo participamos en una prueba clasificatoria sin más idea que disfrutarla pero un día recibimos una comunicación de los organizadores sobre la apertura de unas pocas plazas a sorteo. Nos cruzamos de manera simultánea dos mensajes: “¿y si nos apuntamos?” Probamos suerte, nos tocó, y nos fuimos a Estocolmo.
J: En apenas seis semanas debíamos preparar nada más y nada menos que un campeonato del mundo de 75 km cuando hasta ese momento lo máximo que habíamos hecho eran 42.

Se dice que es la prueba de resistencia más dura del mundo…

J: Yo también lo he leído pero creo que, aunque físicamente es exigente y es necesario haber entrenado, este deporte es fundamentalmente mental. Y si, como en nuestro caso, tienes a tu lado a alguien positivo con el que te llevas muy bien llegar a meta está asegurado.
M: Amanezca el día que amanezca la prueba se lleva a cabo. Se pueden dar condiciones que lo conviertan en una dura prueba pero también que lo transformen en la mejor experiencia.

¿En qué consiste vuestra preparación?

J: Yo hasta hace poco entrenaba para triatlón y los viernes hacía swimrun sin prepararme específicamente pero para el campeonato contamos con la ayuda de Ciro Tobar, entrenador de triatlón.
M: El mejor entrenamiento es practicar swimrun. En la piscina o en la calle puedes hacer kilómetros pero faltan las transiciones entre correr y nadar y son importantes.
J: Entrenamos bastante pero lo hacemos para pasarlo bien. Ya te exige lo suficiente el trabajo y el día a día como para torturarte con una afición.

¿Qué diríais a otras personas para animarles a dar el salto al swimrun?

J: Para las/os ex nadadoras/es, que tienen buen fondo físico y pueden estar cansadas/os de la piscina, por ejemplo, es una de las mejores opciones para volver a disfrutar al máximo. Quien hace triatlón puede encontrar aquí el mejor complemento de entrenamiento. Y toda persona a la que le guste el deporte tiene la oportunidad de vivir una aventura, en compañía, y en la que divertirse desde el primero hasta el último minuto.

En el Estadio, ¿dónde se os puede encontrar más a menudo?

Pasamos mucho tiempo en la piscina y en el gimnasio. Además, si salimos a correr también salimos desde aquí.

PERFIL:

Un lugar de Vitoria-Gasteiz: el pantano
Playa o montaña:
M: yo soy más de montaña
J: la playa en verano y la montaña todo el año
Un libro:
M: leo cosas raras como ‘La dieta del intestino’ de Michaela Axt-Gadermann
J: ‘La catadora’ de Rosella Postorino o cualquier novela histórica
Una película:
M: yo soy de cine de acción
J: Indiana Jones de George Lucas
Redes sociales: Nuestra carrera está en Instagram (epic_landus_swimrun), Twitter (Epic_Landus) y Facebook (Epic Landus Swimrun) y los dos usamos, además, nuestros perfiles de Instagram y Facebook